




Primeramente la supuesta denuncia era en Buenos Aires, donde esta persona no había viajado hace tiempo. Los estafadores, pedían a cambio de romper la denuncia 30.000 pesos, también amenazaban con avisar a la pareja (quien era la que recibía y contestaba los chats como que fuera la posible victima a quien iba dirigido todo esto en realidad su esposo).
La posible victima seguía de cerca las respuestas de su esposa, que mantenía la conversación a los posibles estafadores.
Esten atentos a esta forma de ardid, y no transfieran.