El 20 de noviembre, en la madrugada, un centenar de personas como hace 30 años se dirigió, parando previamente en el Cristo Redentor, y luego por ruta a la esperada localidad.

Rumbo a Boca del Tigre, en una jornada nublada los Peregrinos acompañaron con rezos y cantos.

Animados, y a la espera de la misa en la Capilla de la pequeña comunidad a cargo del Padre Simón, luego se procedió a dejar a la de la Virgen de Schoenstatt en su ermita (campo adentro).

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