
El 3 de julio hubo un emotivo acto por el Día de la Independencia, una fecha que nos invita a renovar nuestro compromiso con los valores que nos unen como argentinos y como comunidad educativa.

Fue con dedicación, creatividad y un gran trabajo en equipo para la celebración cargada de emoción, participación y profundo sentido patrio.

Hubo un reconocimiento a la Asociación Cooperadora y al personal no docente, Centro de estudiantes Kimün quienes, con la calidez y el compromiso que los caracteriza, prepararon la tradicional chocolatada, torta fritas y juegos que permitió compartir un hermoso momento de encuentro entre estudiantes, docentes y familias.
Este acto tuvo además un significado muy especial al rendir homenaje a la profesora Norma Hepp, quien, luego de tantos años de entrega, vocación y amor por la docencia, comenzó a transitar el camino hacia una nueva etapa: su jubilación.
Norma dejó una huella imborrable en la escuela. Su sensibilidad artística transformó espacios en lugares llenos de vida, color e identidad. Esa huella quedó nuevamente reflejada con la inauguración del sendero al mástil, embellecido por el mural que ella misma intervino junto a otros profesores, un legado que acompañará a cada estudiante que recorra ese camino.
Agradecemos también al Centro de Estudiantes Kimün, que con sentidas palabras y un significativo presente expresó el cariño, el respeto y la gratitud de toda la comunidad educativa hacia la profesora Norma.
Hay personas que enseñan con palabras y otras que enseñan con el ejemplo. Norma Hepp pertenece a estas últimas. Se le agradeció por tantos años de compromiso, por inspirar generaciones y por pintar, con tu arte y tu corazón, la historia de la escuela.